De acuerdo con los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), un tercio de la población mundial (más de 2.000 millones de personas) no tiene acceso a medicamentos esenciales de calidad.
Ante esta situación, podríamos pensar que enviar los medicamentos que nosotros ya no usamos puede paliar la falta de acceso de esta población. Pero no es así.
Desde el año 2000 hasta diciembre de 2002, diversas ONG sanitarias del
Estado español llevaron a cabo la campaña “Saber
donar”. Uno de los objetivos de la campaña era evitar las donaciones
inadecuadas de medicamentos. Fruto de la campaña, la mayoría de
las administraciones públicas cambiaron sus prácticas. Actualmente
la recogida de medicamentos en las farmacias (puntos SIGRE) tiene como objetivo
la correcta eliminación de los fármacos y en ningún caso,
el envío de medicamentos devueltos a los países empobrecidos.