¿Qué podemos hacer?
Por todas estas razones (y algunas más), los medicamentos que tu no puedes aprovechar no pueden ser enviados a los países del sur y tienen que ser destruidos adecuadamente. Nos hace falta sin embargo garantizar el acceso a los medicamentos a toda la población mundial. Te sugerimos algunas propuestas:
Revisa tus hábitos de consumo en general y de consumo
farmacéutico en particular:
- Muchas de las donaciones derivan del consumo excesivo de medicamentos del Norte. El Estado español destina un 25% del gasto sanitario público en consumo farmacéutico. Es el país del mundo con el porcentaje más alto de gasto farmacéutico. La factura de la Sanidad española en gasto farmacéutico superó el año 1999 el billón de pesetas.
Infórmate de las políticas de las diferentes
industrias farmacéuticas respecto a investigación, producción
y distribución en los países empobrecidos
- Con esta información se te abren un montón de posibilidades: decidir a que empresa farmacéutica compras los medicamentos que necesitas, escribir cartas interesándote o quejándote del trato que dispensan a los países empobrecidos,...
Participa con las campañas que llevan a cabo diversas
ONG reclamando el acceso a medicamentos esenciales.
- El soporte económico a estas campañas y, sobretodo, la presión ciudadana es una herramienta imprescindible y muy útil para exigir a gobiernos e industrias un cambio en su actitud.
Difunde este mensaje entre tus amigos/as y compañeros/as.
- Da a conocer la campaña “Medicamentos que no curan” a los que te rodean, para que se informen de la difícil situación que viven los países empobrecidos a lo que se refiere al acceso de medicamentos esenciales.
- Si tienes un sitio web también puedes hacer un enlace. Aquí
te explicamos cómo lo tienes que hacer.