Después del terremoto, el país recibió 5.000 toneladas
de medicamentos y suministros médicos, cantidad muy superior a la solicitada.
Las autoridades sanitarias tuvieron que organizar un equipo de unas 50 personas
para efectuar la selección, que exigió 6 meses de trabajo. Sólo
el 42% de los productos recibidos eran útiles en la situación
de emergencia.