Armenia, 1988

Después del terremoto, el país recibió 5.000 toneladas de medicamentos y suministros médicos, cantidad muy superior a la solicitada. Las autoridades sanitarias tuvieron que organizar un equipo de unas 50 personas para efectuar la selección, que exigió 6 meses de trabajo. Sólo el 42% de los productos recibidos eran útiles en la situación de emergencia.