- En algunos países, las empresas farmacéuticas que hacen donaciones
de medicamentos, a parte de ahorrarse el costo de la destrucción de stocks,
reciben exenciones fiscales por prácticas que distan mucho de ser solidarias:
las grandes donaciones de grandes cantidades de medicamentos pueden derivar
en grandes problemas: pérdida de calidad por almacenaje en condiciones
inadecuadas; eliminación de excedentes y acumulación de productos
tóxicos, expiración de la fecha de caducidad, uso inadecuado de
medicamentos... Paralelamente esta situación estimula los hurtos y el
mercado negro, y potencia el uso irracional de los fármacos.